10 cosas que deben tenerse para lograr el éxito profesional en el mundo de la traducción

Inmunidad frente a la crítica

Seamos realistas. Los traductores recibimos muchas críticas. Cuando no es un cliente que quiere un trabajo terminado para antes de ayer, son las críticas por no haber sabido realizar con éxito la traducción de un texto original escaneado ininteligible. No importa los conocimientos que tengamos. No importa las habilidades que tengamos. No importa el esfuerzo que dediquemos. Debemos saber afrontar correctamente los comentarios agresivos y las críticas, fundadas o no, de los clientes. Inmunizarse frente a las críticas ayuda también a superar esos momentos en los que uno mismo, o nuestro gestor de proyectos, si trabajamos en plantilla, o el cliente, si somos trabajadores autónomos, pone en duda de nuestras habilidades. ¡No querrás terminar el día pensando en que has fracasado en todo lo que has hecho, sólo porque alguien la tenía tomada contigo ese día? Escucha y analiza la crítica, y «busca soluciones», pero no permitas que te afecte emocionalmente.

Perseverancia

Si algo caracteriza la industria de la lengua es su entropía. Cada día se plantean nuevos problemas. Sin la capacidad de lidiar con un problema durante largos períodos, esta industria puede suponer un desafío superior al que podamos resistir. Las tarifas siempre serán un problema. Los clientes finales, nunca entenderán la complejidad del proceso traductivo. Si no tienes un carácter perseverante, mejor salirse a tiempo del sector, que acabar cada día hecho polvo.

Juventud

Aunque me gustaría pensar que la traducción es un campo no discriminatorio por razón de la edad, la realidad es que es más adecuado para profesionales jóvenes. Una de las muchas razones son los horarios. La traducción muchas veces requiere más horas (o, más bien, deshoras…) que las habituales de oficina. Estas horas se acumulan y sólo los trabajadores más jóvenes son capaces de aguantar el tipo con esos horarios, semana tras semana. ¿La buena noticia? Los traductores menos jóvenes, entiéndase los traductosaurios como un servidor, contamos también con mayor experiencia en la rentabilización del tiempo y estamos más habituados a decir no a  exigencias desmesuradas.

Paciencia

Algunos clientes pueden llegar a ser muy frustrantes. Si se tiene poca paciencia, o ninguna, nos sacarán rápidamente de nuestras casillas. Sin paciencia, no se tiene futuro en el mundo de la traducción. Pero, no sólo por las personas. Las herramientas, que supuestamente deberían ayudarnos en nuestra labor traductiva, habrá días en que confabularán en contra nuestro y también pondrán a prueba nuestra paciencia. Cuando se produce un problema persistente de esta naturaleza, nos entrarán ganas de arrearle un puñetazo a la pantalla. Realmente, sucede. Pero, con la paciencia necesaria, podremos salvar nuestra pantalla y también nuestra cordura.

Conocimientos

Esto es una verdad de Pedro Gulló, pero hay que mencionarlo. Con excesiva frecuencia vemos personas que se introducen en el campo de la traducción porque finalizaron una carrera universitaria. No obstante, estas personas se percatan rápidamente de que su asistencia a clase apenas les ha preparado para manejar la interfaz gráfica de una herramienta de traducción asistida. En el mundo real surgen problemas que requieren numerosos conocimientos. Los conocimientos necesarios para trabajar en el campo de la traducción no se limitan a un bagaje teórico sobre el arte de traducir. Cuando somos vistos como traductores profesionales, se nos formulan preguntas de toda índole relacionadas con el trabajo. Y, si no se tienen las respuestas adecuadas, estaremos por detrás de la línea de fuego de los que sí disponen (en el momento adecuado y para la persona adecuada) de dichas respuestas.

Capacidad de improvisación

No sólo en la traducción es necesario saber cómo improvisar . Debemos admitir que, a veces, tendremos que convencer a alguien de que sabemos exactamente qué estamos haciendo, aunque no tengamos ni la más puñetera remota idea. Existen situaciones en las que tendremos que improvisar. Situaciones en las que las soluciones prescritas o habituales, simplemente, no funcionarán. Cuando eso sucede, la única salida es buscar y encontrar una solución por nuestra propia cuenta.

Sentido de las relaciones públicas

Cuando se es traductor, uno debe ser  su propia empresa de marketing. La mayoría de los traductores individuales no disponemos de un presupuesto suficiente para externalizar el trabajo de comercialización, por lo que terminamos haciéndolo todo nosotros mismos. Eso significa realizar un trabajo de socialización (networking), la construcción de un sitio web, la redacción y presentación de la oferta de servicios y mucho más. Si no lo hacemos, nuestro negocio no prosperará o, al menos, no lo hará en la medida necesaria. Al entrar en un negocio por nuestra propia cuenta, es necesario conocer las mejores vías de comercialización del sector. Es necesario tener la motivación y las habilidades para gestionar adecuadamente las relaciones públicas empresariales. Y, aunque el boca a oreja siga siendo la mejor vía de comercialización, por algún punto hay que empezar.

Sinergia

Es muy poco habitual oír hablar de sinergia en el mundo de la traducción, pero, como traductores, debemos tener muchos contactos en muchas industrias relacionadas y no relacionadas con el mundo de la traducción. Por ejemplo, tendremos clientes que nos pedirán una maquetación. Lo que se tiene que saber es quién lo hace. La última cosa que debe decirse a un cliente es que algo no se puede hacer. En su lugar, se le puede decir que lo haremos y subcontratar el trabajo. Siempre y cuando el trabajo se realice, y el cliente esté satisfecho, nos tendrá en cuenta. Pero, si tenemos que decirle «no» al cliente con frecuencia, la posibilidad de que vuelva a nosotros será cada vez más remota.

Intenso deseo de aprender

Como se ha mencionado antes, nuestro sector está sujeto a cambios constantemente. En el momento en que se libera una nueva tecnología al mercado, estamos desactualizados. Así que, cualquiera que desee afrontar una carrera profesional con éxito en el sector de la traducción, debe tener un intenso deseo de aprender. Si no nos gusta aprender, mejor olvidarse. Sin el deseo de aprender, pronto nos quedaremos atrás frente a la competencia. Hoy no existe un mercado más competitivo (por no decir depredador  [Isabel García Cutillas dixit]) que el de la traducción y, sobre todo, con la economía mundial tratando de recuperarse.

Pasión

La pasión por la traducción es una obligación intrínseca para todos los traductores. La pasión es aquello intangible que nos permite superar el día a día cuando todo lo demás de esta lista falla. Después de años de trabajo en el sector, la pasión es lo que nos permite levantarnos cada mañana, emocionados por los nuevos retos de la jornada de trabajo. Sin pasión, la traducción puede convertirse rápidamente en algo vacío, carente de sentido.

16 Respuestas a 10 cosas que deben tenerse para lograr el éxito profesional en el mundo de la traducción

  1. Patricia dice:

    Me ha gustado muchísimo la entrada. Y aunque creo que todos los puntos son igualmente importantes, me gustaría resaltar el de la perseverancia y el de saber promocionarse y moverse, ya que sin ellos es muy difícil prosperar en esta profesión.

    Un abrazo,

    • Hola, Patricia: me alegra que te gustase la entrada. Coincido contigo en que «el éxito profesional es una combinación de todos estos puntos» y que si no se es perseverante, y uno no se mueve profesionalmente, difícilmente podrá alcazar el éxito en esta profesión y, probablemente, en cualquier otra. Poquito a poco iré actualizado la bitácora, así que espero verte aquí de nuevo cuando gustes. Un abrazo.

  2. Marcela dice:

    De acuerdo, salvo con el requisito de la juventud. Su servidora también es de años+ y los horarios no la afectan. Me levanto tempranísmo y no me acuesto tarde. En eso es probable que esté desfasada con “la juventud”, pero si hay que meterle más horas al día, tanto jóvenes como viejos la quedamos.

    Creo que pasa más por una cuestión de actitud (la voluntad de encontrar una solución, el interés por seguir aprendiendo y curiosidad por las cosas nuevas).

    Saludos.

    • Hola, Marcela: muchas gracias por tu comentario y me alegra que difieras, porque con el debate se enriquece el conocimiento. No digo que ser joven sea un «requisito imprescindible» y, sin duda alguna, «mantener un espíritu joven y tener una actitud positiva contribuyen al éxito profesional».

      A lo que pretendía referirme es a las posibles limitaciones físicas propias de la edad y, si bien es cierto que muchas de ellas se pueden superar (y, de hecho, se superan) con fuerza de voluntad, otras son menos soslayables. Saludos y feliz semana.

  3. Interesante y práctica entrada, Pablo. ¡Y felicidades por tu blog!
    Eso de llevar diferentes gorras creo que es lo que más cuesta, ¿no crees? Un abrazo.

    • Hola, Frederic: muchas gracias por tu comentario y parabienes. Coincido contigo en que llevar diferentes gorras es, probablemente, lo más difícil de ser traductor autónomo. Pero, si queremos tener éxito a largo plazo en esta profesión, no nos queda otra. Un abrazo.

  4. martinefc dice:

    Pablo:

    ¡Enhorabuena por la entrada, me ha encantado! Añade una página sobre el autor, así sabemos más de ti sin tener que esperar a los comentarios. Me sabe mal no haberme enterado antes, sino te hubiese citado.

    Espero que este artículo sea el inicio de muchos.

    Un abrazo.

    Martine

    • Hola, Martine: muchas gracias por el comentario. Me alegra que te haya gustado la entrada. Respecto a la página sobre el autor, la publicaré cuando tenga algo que decir sobre mí, porque creo que hablar con objetividad sobre uno mismo es lo más difícil que hay. Y no te preocupes por no haberme citado…¿qué más da? ;)

  5. Pablo,
    (Me permita escrever em português, que para mim, é muito mais fácil do que em espanhol)
    Gostei muito das suas dicas, aliás estas são coisas importantíssimas para levar em consideração, principalmente para aqueles que estão iniciando em tradução, assim como eu ;)
    Obrigada!
    Katherine.

    • Olá, Katherine: foi um prazer. Muito obrigado pelo seu comentário. Que bom que você gostou da publicação. Desejo-lhe muito sucesso no novo desafio profissional.

      ps: os possíveis erros devem ser atribuídos à Google Translator…. :)

  6. Elena Gallo dice:

    Hola, Pablo, esta vez coincidimos en tu blog (nos cruzamos en Cálamo, ¿te acuerdas?). Me ha gustado muchísimo la entrada. Está repleta de experiencia y de realismo y, pese a todo, ¡de intenso deseo de aprender! Yo ni soy muy joven ni me considero todavía años+, como dice Marcela, pero aquí estoy, aprendiendo cada día, improvisando, qué remedio y menos mal, pues lo que no sea “entropía”, como tú dices, es estancamiento, y eso mata cualquier actividad. Últimamente disfruto muchísimo con la explosión de blogs de traducción, que creo que no hacen sino enriquecer esta interesantísima y al fin y al cabo creativa labor. En fin, gracias por este post. (PD: a la pantalla no, pero para los puñetazos siempre tengo a mi lado algún oportuno diccionario muy tocho y resistente en esos momentos de repentina sulfuración). ;-)

    • Hola, Elena: muchas gracias por pasarte por aquí y por el comentario. Y…¡claro que me acuerdo de ti! En especial, por la «metedura de pata» con los nombres. Aún tengo la marca en la pared de los cabezazos…

      Me alegra saber que te gusta la entrada. Al igual que tú, también disfruto como un enano de la «explosión de blogs» sobre traducción. Creo que, con estos, he aprendido más sobre la praxis de la traducción, que en todos los años que llevo como traductor. Es, desde luego, una experiencia muy enriquecedora.

      En cuanto a los puñetazos a la pantalla, lamentablemente, la mayoría de mis diccionarios están en soporte informático (los que no lo estaban, los he escaneado), pero tendré en cuenta tu sugerencia: la próxima vez que vaya a La Casa del Libro o a la Herder, me llevo la cinta de medir, y me llevo el más grueso que tengan. Aunque, pensándolo bien, y tal com está la economía actual, los dos tochos de holandés español juntos, tienen un espesor más que respetable… :)

  7. Hola, Pablo;
    Me ha gustado mucho tu entrada. Me gustaría resaltar la importancia del primer punto. Yo desde pequeña he tenido el defecto de ser extremadamente perfeccionista, pero todo el mundo tiene un día malo y parece que ese es el día justo en el que un cliente decide hacerte un control de calidad de tu traducción y basarse en un archivo de un día particular para evaluar si tu calidad ha disminuido y hacerte cambios de estilo absurdos… Al final son ellos los que pagan y muchas veces no merece la pena hablar con un libro cerrado pues no te va a aportar nada. Yo tengo que trabajar mucho en mi inmunidad frente a las críticas, todavía no estoy muy curtida. También creo que la perseverancia y la formación continua son puntos clave para un traductor, además de la curiosidad por todo lo que te rodea y por todo lo que puede esconder un texto.
    Me ha gustado mucho leerte.
    Un saludo,

    Yedra

  8. Hola, Yedra: ¡muchas gracias por pasarte por mi blog y comentar! Creo que todos los puntos son igual de importantes, pero, evidentemente, a unos les afectarán más unas cosas y, a otros, otras.

    En cuanto a un cliente que solo valora una traducción, y no realiza un seguimiento o un muestreo a medio/largo plazo, está claro que es porque quiere negociar condiciones, económicas la mayoría de la veces, a la baja. Así que, yo que tú, solo me preocuparía de las críticas «con un fundamento razonado y razonable».

    En cuanto a las correcciones subjetivas, hace años que me niego a realizarlas. Para un servidor, una traducción está bien o está mal. Y, si está mal, es mejor hacerla de nuevo desde el principio. Corregirla, es como intentar ponerle vallas al mar (entiéndase, poner parches al texto traducido). Nunca quedará bien del todo, porque siempre se percibirá una cierta falta de homogeneidad y ciertas interrupciones en el hilo del discurso. Y esto, es algo que un cliente de traducción (o un traductor profesional) experimentado «olfatean» a millas de distancia. Un saludo.

  9. “Los traductores menos jóvenes, entiéndase los traductosaurios como un servidor, contamos también con mayor experiencia en la rentabilización del tiempo y estamos más habituados a decir no a exigencias desmesuradas.”

    Pues no te creas :) Aquí estoy a las 3 de la mañana de un domingo :)

    • hola Leon, muchas gracias por pasarte por mi blog y comentar. No sé si leer un blog, a estas horas, podría incluirse en lo que un servidor denomina «rentabilizar el tiempo». :)

      Aunque entiendo que, en casos puntuales «no queda otra», no debería hacerse por sistema.
      Al final, lo que uno gana haciendo horas extras, termina perdiéndolo en concentración o, lo que es peor, en salud.

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